Redacción - 01 de Diciembre de 2010
El Ayuntamiento coloca de incognito en el Paseo de Colombia “La Defensa de Zaragoza”

En el día de ayer 30 de noviembre, sin aviso previo a los medios de comunicación, fue colocada en el Paseo de Colombia, la réplica de la escultura “La Defensa de Zaragoza”, obra maestra de nuestro paisano el famoso escultor del neoclásico, José Álvarez Cubero.
Dicha escultura, como ya ha publicado ampliamente ADARVE a lo largo de los últimos años en su edición de papel, fue un encargo en la pasada legislatura realizado por el entonces concejal de Cultura, Miguel Forcada Serrano, a la empresa Factum Arte de Madrid.
Después de muchas vicisitudes de índole económica motivadas por el cambio de gobierno municipal en 2007, la colocación se ha venido posponiendo hasta la actualidad, a la par del debate abierto en 2007 y 2008 sobre el lugar más adecuado para su ubicación.
Ahora, lo que podía haber sido un día grande para el pueblo de Priego ha quedado relegado a una colocación de incognito y de tapadillo, en el día de ayer.
Lo extraño de la cuestión, es que el Ayuntamiento ha convocado rueda de prensa para pasado mañana viernes para informar de este asunto.
(Reproducimos artículo publicado en ADARVE Nº 752 del 1.10.2007 de cómo se gestó el encargo de “La Defensa de Zaragoza”
Conocía el libro sobre “La Escultura en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando”. Su autora, Leticia Azcue, había intuido que ella podía conocer muchos datos sobre el prieguense José Álvarez Cubero; había investigado yo todos los legajos sobre la escultura que pudieran tener relación con Álvarez Cubero que hay en la Casa de Alba, estaba haciendo lo propio en la Real Academia de San Fernando cuando entraron varias personas en la sala de investigadores, a una de ellas le llamó una de las funcionarias de dicha Academia: ¡Leticia!, no tardé en levantarme y darme a conocer, ella también tenía ganas de conocerme pues el archivero de la casa de Alba le había hablado de mis investigaciones y de mis desvelos.
Me facilitó su dirección y pudimos hablar poco, pues la estaban esperando para dar una conferencia.
Al día siguiente la llamé a su puesto de trabajo, (Leticia Azcue es la Conservadora de las Esculturas y Artes Decorativas del Museo del Prado) allí acudí a su despacho y lo que en un principio iba a ser tan sólo un cambio de impresiones se convirtió en una charla e intercambio de datos de más de dos horas.
En la animada charla, y viendo la predisposición que ella tenía hacia todo lo relacionado con la escultura y más aún con el tema que nos traía entre manos, le hice la sugerencia de que si se podía hacer una réplica de la Defensa de Zaragoza, a Leticia le pareció una idea estupenda ya que daría a conocer más a la población la más famosa escultura del neoclasicismo español; era un momento irrepetible y que no se podía dejar pasar ya que la escultura llevaba varios años enjaulada en un armazón especial para su transporte en unos almacenes del Ministerio de Cultura y al cabo de unos meses la trasladarían para ser restaurada para ocupar su sitio en el claustro de los Jerónimos, edificio que estaba casi finalizado para ser sede de la nueva ampliación del Museo del Prado. Otra de las circunstancias favorables y a tener en cuenta era que el Ayuntamiento de Córdoba estaba realizando la réplica, financiada por Cajasur, de la escultura de Barrón llamada “Nerón y Séneca”. Ésta había ocupado durante muchos años un lugar en el hall de entrada del Ayuntamiento de Córdoba, estando muy maltratada, motivo que aconsejaba su restauración.
Así todas las circunstancias eran favorables; Leticia Azcue me indicó que ella informaría favorablemente a sus superiores y que intentaría allanar cualquier dificultad para que la réplica se hiciera realidad, tan sólo necesitaba que el Ayuntamiento de Priego lo solicitara formalmente.
Volví a mi casa emocionado ante semejante afirmación, mentalmente me acordaba de aquellos prieguenses que en vida habían intentado que esto se llevara a cabo o que con sus escritos y publicaciones habían mantenido vivo el recuerdo del escultor, como José Luís Gamiz Valverde + o José Madrid Valverde + o de Manuel Peláez del Rosal, todos ellos habían postulado reiteradamente para que esto fuese una realidad.
Aquella noche, nada más llegar a mi domicilio, llamé al concejal de Cultura Miguel Forcada; éste, en un principio, me contestó un poco subido de tono, ya que me indicó que el Ayuntamiento ya había tenido esa idea y que le habían escrito hacía un tiempo al Ayuntamiento de Madrid para iniciar las posibles conversaciones para hacer la correspondiente réplica; entonces yo le hice ver que sus gestiones no habían sido bien encaminadas porque el Ayuntamiento de Madrid no era el propietario de la escultura, y hasta ese momento no le habían contestado a pesar del tiempo trascurrido.
Miguel Forcada tomó con el cariño que se merecen las iniciativas de esta clase y más aun cuando todo se lo di resuelto, (me refiero a que el primer paso y el más importante ya estaba dado pues Leticia Azcue me había dado su palabra y se había comprometido a informar favorablemente a la realización de la réplica, sin este informe favorable no hubiese sido posible la realización de la replica) así que sin pérdida de tiempo adelanto dicha petición por correo electrónico, haciendo posteriormente la Alcaldía la correspondiente petición por correo ordinario, petición que como ya estaba hablado fue acogida favorablemente por Leticia Azcue, la única condición que impuso el Museo del Prado era que la réplica la hiciese una empresa de solvencia de las varias que trabajaban con el Museo o con la Academia de San Fernando y que tienen la sede en Madrid o sus alrededores para que la escultura original no sufriera más deterioro en su transporte.
De las pocas empresas, la única que en ese momento daba las garantías fue Factum Arte, la misma que estaba realizando la réplica de Barrón para el Ayuntamiento de Córdoba; esta empresa dio toda clase de facilidades para el abono del importe total de la réplica en varios plazos.
Pero pronto surgieron los primeros obstáculos y quebraderos de cabeza, parece mentira pero las diferencias entre los dos partidos que gobernaban el Ayuntamiento de Priego, PA y PP, estuvo a punto de dar al traste la ansiada réplica. Así, parecía que el Alcalde del PA obstaculizaba la labor del Concejal de Cultura (esto se intuía incluso desde la lejanía, como es mi caso), la falta de fondos y de consignación en el presupuesto del 2006 parecía que era el responsable, junto con la obcecación del Alcalde de reducir la deuda del Ayuntamiento, los bancos y cajas de la población no estuvieron dispuestos a financiar dicha operación, así como varios particulares y promotores a los que Miguel Forcada acudió en solicitud de ayuda.
La empresa Factum Arte había realizado el presupuesto y aceptaba que le pagasen en diferentes plazos en los años 2006 y 2007, pero la Concejalía de Hacienda se negaba a facilitar fondos algunos para este fin.
El tiempo apremiaba y la posibilidad de llevar a cabo la réplica de la Defensa de Zaragoza disminuía en cuanto el tiempo trascurría; yo estaba en contacto telefónico con el Concejal de Cultura y con Leticia Azcue, su desesperación, la mía y los contratiempos que una gestión tan simple estaba originando, junto con las molestias que se le estaba causando a Leticia Azcue, nos desanimaba y la incertidumbre nos embargaba, pues el tiempo para ser sacado el molde concluía y nada se había hecho.
Menos mal que el plazo para la inauguración de la ampliación del Prado se alargó pues, como consecuencia del retraso de las obras de la primavera del 2007, se pospuso a octubre del mismo año, un alivio; ante esta tesitura le sugerí a Miguel Forcada que se entrevistara y expusiera el caso a D. Fernando Cruz Conde, Vicepresidente de Cajasur, al cual escribí exponiéndole el caso y suplicando su ayuda. En la entrevista, D. Fernando ya parece que estaba predispuesto a conceder la subvención para la escultura ya que le dijo al Concejal de Cultura y a María Luisa Ceballos que dos personas se habían interesado por el asunto, (naturalmente una sería yo) y otra, según creo, una parlamentaria del PP compañera de Maria Luisa Ceballos, así que en esta entrevista Cajasur se comprometió a financiar la mitad de los gastos de los 75.000 € que importaba la obra y pagar los primeros plazos a pesar de la situación económica de dicha entidad.
Parecía que todos los obstáculos estaban salvados pero, tanto por parte de la Alcaldía como de su Concejalía de Hacienda, todo eran trabas para obstaculizar que la réplica fuese una realidad (tal vez pensaban en las diferencias habidas con ocasión del homenaje a Joselito, entre ellos y sus socios del gobierno) y con su actitud estuvieron a punto de dar al traste con una oportunidad única, hasta que a últimos de octubre el Sr. Alcalde, y a su pesar, firmó la misma.
La empresa Factum Arte comenzó su trabajo y su calvario pues a primeros de noviembre le debían haber hecho el primer libramiento; éste se aplazó hasta final de diciembre y de aquí se volvió a aplazar hasta último de enero o primeros de febrero.
El 4 de febrero, Miguel Forcada, Rafael Vila y el que subscribe visitamos el taller de la empresa Factum Arte y pudimos comprobar in situ los moldes que le habían sacado a la Defensa de Zaragoza, tuvimos ocasión de palpar y observar detalladamente el original de dicha escultura. A pesar de la pátina que la cubría por haber estado a la intemperie durante muchos años, nos sorprendió la perfección de la escultura en la que las venillas o arrugas más insignificantes se pueden apreciar incluso en la planta del pie, la tensión de los músculos del fornido joven en el momento de descargar el golpe con su espada, la disposición de la barba del anciano o los pliegues del ropaje del mismo; si grandiosa parece la estatua desde lejos, admirable es observando sus detalles y contemplándola de cerca. No es de extrañar que durante muchos años embelesara a todos aquellos entendidos que la pudieron contemplar detenidamente.
Dos días más tarde la estatua fue transportada a los talleres de restauración del Patrimonio Nacional, esto puede darnos una idea de lo ajustadísimo que se fue con el tiempo. Le escribí al Alcalde indicando los dos posibles sitios para su emplazamiento, uno junto a la casa que según la tradición un día estuvo colocada la lapida que así lo indicaba en la carrera del Águila, esquina al Paseo, y el otro sitio propuesto es enfrente de la casa de todos, o sea, en el Paseíllo delante del Ayuntamiento.
Así mismo le sugerí que la fecha más indicada era la que coincidía con la de su nacimiento (23 de abril) o el sábado de Pascua, fecha en que Priego estaría lleno de forasteros y de hijos de Priego que estamos repartidos por toda la geografía nacional.
También le advertí cosa que se ha de cumplir, que de no hacerlo en esas fechas posiblemente él no descubriría la réplica como alcalde y no estaría en la foto, (posiblemente lo estará lamentando): aún estoy esperando su contestación.
Por otra parte, había fallecido el año pasado una de las descendientes de Álvarez Cubero, Dña Carmen Aníbal Álvarez; ésta ha dejado por herederas a dos de sus sobrinas que la han cuidado, entre estos bienes se encuentran varias esculturas que dicha señora tenía depositadas en el Museo del Prado y en el Romántico; varias veces le había sugerido a las dueñas de dichas esculturas que este depósito lo hiciesen para iniciar un museo o sala de Álvarez Cubero en Priego y éstas me comentaron que lo estaban estudiado y a la espera de que se inaugurara dicha réplica de la estatua de su progenitor, de ahí mi insistencia con el alcalde Juan Carlos Pérez Cabello para que ésta se inaugurarse lo más pronto posible. La tardanza en la inauguración ha traído como consecuencia que dichas herederas hayan ampliado el depósito en los antedichos museos por un lustro y se haya perdido una oportunidad que tal vez no vuelva a ocurrir y Priego se ha visto privado de tener otro importante reclamo turístico. (Esto se lo dije personalmente al Alcalde unos días después de la Semana Santa, el cual se extrañó tanto de esto como de mi implicación en este asunto).
Ha pasado tiempo más que suficiente para que el actual Ayuntamiento decida el emplazamiento de la Defensa de Zaragoza y la inauguración de la misma, a cuyo acto se debe invitar a los descendientes de Álvarez Cubero, a D. Fernando Cruz Conde y al Director del Museo del Prado y a Dña. Leticia Azcue por los motivos aquí expuestos anteriormente.
La réplica de esta monumental obra no pertenece a ningún partido o grupo político, (pero esta réplica no se hubiese llevado a cabo sin los desvelos, preocupaciones e interés puesto por el que fue Concejal de Cultura, Miguel Forcada, a quien nadie le puede quitar la encomiable labor desarrollada en este asunto) ya que pertenece a Priego y sus vecinos, así debe de ser y lo tienen que entender este Ayuntamiento y el anterior, ya que en una legislatura se empiezan las obras y en otra se terminan, nadie debe tener derecho a sacar beneficio de la inauguración de dicho monumento, que debe ser inaugurado sin pérdida de tiempo ya que la escultura está esperando pacientemente (en el taller de Factum Arte, cuando hay crédito librado y presupuestado junto con la mitad que ha aportado Cajasur para pagarla) ocupar un lugar destacado de una de nuestras principales plazas o calles; esto hará que el lugar donde sea colocada dicha escultura se vea ennoblecido y visitado tanto por propios como por foráneos, de ahí el indicar los dos lugares antedichos; otros lugares propuestos por diferentes vecinos o asociaciones para este emplazamiento son; la Puerta Granada, lugar que no dice nada con dicha estatua y que pasaría desapercibida casi para todo el mundo; la Fuente del Rey o el estanque del Llano son lugares cargados de historia y forman dos conjuntos monumentales que no hace falta recargarlos más ni ennoblecerlos puesto que por sí solos y sus características ya lo están.
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