
¿Cuál puede ser la forma más curiosa de matar? Asesinatos a sangre fría, violaciones, suicidios... Parece que en esta nuestra sociedad ya lo hemos visto todo. A lo mejor los humanos las conozcan todas a estas alturas, pero no los Shinigamis.
Los Shinigamis son “dioses de la muerte” dentro de la mitología japonesa, criaturas muy poderosas que son los encargados de guiar a las almas perdidas a su dimensión. En cambio, en la serie manga y anime Death Note (serie creada por Tsugumi Oba e ilustrada por Takeshi Obata) son algo diferentes. Lejos de la figura de un shinigami benévolo y con deseos de salvar a los seres humanos de los espíritus malígnos, los shinigamis que nos muestra el dibujante de esta serie nipona son seres aburridos por culpa de la inmortalidad, que viven unas largas vidas jugando a juegos de azar y apostando sus pertenencias. Hay que apuntar que cada shinigami posee lo que se llama Death Note, un cuaderno de la muerte, como su propio nombre indica. A simple vista es una libreta normal y corriente, pero tiene un extraño poder. Todo nombre que se escriba en alguna de sus páginas, morirá a la hora y de la forma que se especifique.
El poder de la Death Note afecta poco a los humanos, ya que los shinigamis no se preocupan por escribir nombre alguno, excepto alguno que no tenga nada que hacer, y escriba un nombre cualquiera. Este es el caso de Ryuk, un shinigami como cualquier otro, pero aburrido de la monotonía de su hogar. Para matar el tiempo, se le ocurre tirar su cuaderno a la Tierra, para ver que pueden hacer los humanos con él. De esta forma entra en escena el verdadero protagonista de la serie, Yagami Light, un japonés con una inteligencia muy superior a la de la media humana. Al llegar a su poder este cuaderno, se le ocurre usarlo para crear un mundo justo asesinando a las personas malvadas. Pero no le va a resultar tan sencillo, ya que L, el mejor detective del mundo, intentará por todos los medios atraparlo, para acabar con esa oleada de muertes a personas que Kira (nombre que se le da a la persona que asesina misteriosamente a los que cometen algún delito) considera malvados. Esto va a provocar un duelo intelectual, para ver quien atrapa primero al otro.
Así comienza la serie. Es un argumento sencillo, pero a la vez novedoso. Los amantes de la cultura japonesa, normalmente llamados otakus, y más vulgarmente frikis, sabemos que los shinigamis suelen aparecer en las series como ángeles salvadores, y no como se les representa en Death Note. Además, la forma que tienen es terrorífica y única. No hay shinigami igual que otro. Son criaturas aladas, pero cada una tiene un color y una fisionomía muy diferentes. La pena de la serie es que no aparecen muchos shinigamis, aparte de Ryuk, pues me parecen unos seres fascinantes y todavía desconocidos para la mayoría de la sociedad occidental.
Por último, me gustaría recalcar el duelo existente entre L y Kira. Esto es quizás lo más apasionante de la serie. La gente que ve la serie, piensa: “Pero cómo se le puede haber ocurrido esto al escritor...” Todo es impredecible, y la historia da miles de vuelcos, tomando ventaja L, y un capítulo después, se la arrebata Kira, dandole un nuevo sentido a la serie. Y estos no son los únicos personajes de la serie. Poco a poco se irán incorporando nuevos, cada uno con una personalidad totalmente diferente, pero muchos de ellos con una inteligencia grandísima, que hacen que Kira sufra más de lo esperado.
La serie ha tenido tanto éxito que ya la han adaptado a tres películas y es para todos los públicos, es decir, aun los que no son seguidores de la animación japonesa, se quedarán enganchados a Death Note, pues no es la típica historia llena de fantasía ni fundamento, es una serie racional con toques fantásticos que hacen que la historia tenga más acción y sea más entretenida, una simbiosis perfecta entre el realismo y la fantasía.
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