¿Ha existido la Tierra Media?

Juanjo Campaña

No, la Tierra Media no ha existido nunca, a menos que se tenga en cuenta la imaginación de los millones de fans que han recolectado las obras de Tolkien. Pero, durante catorce meses, ha existido una pequeña parte de la Edad Media en unas cuantas ciudades de Nueva Zelanda entre 1999 y 2000. Para los que en su fuero interno estén acusando al autor de este artículo de demencia, les digo que no se anticipen en sus juicios. Me estoy refiriendo al rodaje de las tres películas de El Señor De Los Anillos, como son La Comunidad Del Anillo, Las Dos Torres y El Retorno del Rey, las tres dirigidas por el gran Peter Jackson.

Fue el mismo director de la película quien eligió Nueva Zelanda como zona de rodaje de las tres películas, ya que este era su país natal, había filmado otras películas en este terreno y tenía en mente algunas zonas ideales para rodar. Además, Nueva Zelanda es el lugar ideal para esta trilogía, por sus zonas montañosas, sus parajes verdes, sus grandes llanuras, sus lagos... Todo neozelandés pensaba que su tierra era la zona terrestre más parecida a la Tierra Media, y por suerte, Peter Jackson llegó a la misma conclusión.

En los siguientes lugares fueron rodadas las escenas de esta trilogía:

Monte Cook. Mide casi 4000 metros (Es el más alto de oceanía). En Twizel, un pueblo cercano, se rodó la batalla de los campos de Pelennor.

Arrotown. Es un pueblo minero de las afueras de Queenstown. Rivendell fue el escenario que ocupó este pequeño pueblo.

Lago Wakatipu. En las orillas de este famoso lago de Queenstown tuvo lugar la batalla de los olifantes y se asentó también la torre de Orthanc, que estaba en Isengard y Lothoriend.

El lago Te Anau. Está cerca de los fiordos. Se rodó aquí las escenas del bosque de Fangorn.

Las tierras de Fiorland, con el Double Sound y Milford Sound, sirvieron de escenarios para la película.

Centrándonos ahora en el rodaje, muchos de los fans neozelandeses que acudieron a ver cómo transcurría la grabación de la esperada película, y para su sorpresa, fueron escogidos para actuar como orcos en las escenas que estos seres aparecían. También fueron llamados los habitantes propietarios de caballos, y que tuvieran la habilidad de montar sobre su corcel para el rodaje de la increíble escena de los campos de Pelennor, cuando los Rohirrim atacan a los orcos en plena batalla contra Minas Tirith.
Como dato curioso, cabe destacar que el lugar en que se rodó el desafío de los humanos a Sauron en la Puerta Negra era en realidad una zona de pruebas militares del ejército de Nueva Zelanda, lo que provocó que antes del rodaje tuviera que ser la zona limpiada y habilitada para los actores, y aun así había riesgo de que alguna mina antipersona pudiera estallar con el paso de los caballeros de Gondor y Rohan.

Recrear los escenarios de la Tierra Media fue un trabajo muy complicado para el equipo de El Señor De Los Anillos, pero tampoco fue fácil la tarea de vestuario y maquillaje. Los creadores de vestuario realizaron alrededor de 150 trajes por cada raza (en la película había un total de nueve razas) y algunos de los trajes más complejos, es decir, el de los protagonistas, tenían que hacerse con dos medidas, una para el actor, y otra para el doble con la proporción adecuada.
Y para el equipo de maquillaje las cosas no fueron más sencillas. Tuvieron que trabajar codo con codo con los técnicos de las prótesis para coordinar elementos como las orejas puntiagudas de los hobbits y las de los elfos, y tuvieron que añadir una gran variedad de sangre, arañazos y cuchilladas, acumuladas a lo largo del viaje por salvar la Tierra Media.

Hay que tener en cuenta que todo este trabajo mencionado anteriormente tuvo cabida en únicamente catorce meses, y que si existió durante este corto período de tiempo una Edad Media, fue gracias al maravilloso trabajo de todo el equipo de decoración, vestuario y maquillaje contratado por Jackson, que consiguieron recrear las tres obras de Tolkien de forma excelente, y en un tiempo récord.

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