
La huelga que está convocada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA) piden un estatuto médico y facultativo y se muestra en contra del borrador presentado por el ministerio que dirige Mónica García.
Tras ampliar los miembros el Comité de Huelga para aglutinar a todos los sindicatos profesionales más representativos del territorio nacional y unificar las acciones que se emprendan con el objetivo de lograr un estatuto propio del médico y el facultativo, el formato acordado para estos paros es el de una semana de huelga al mes, que comenzará en febrero y se alargará, en principio, hasta el mes de junio como primera etapa. Así, los paros están convocados para la semana del 16 al 20 de febrero, del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio.
Los sindicatos que conforman el Comité de Huelga han querido insistir una vez más en que mantienen su mano tendida al diálogo con la esperanza de que Sanidad reconsidere retomar las conversaciones que permitan avanzar conjuntamente en la búsqueda de acuerdos para mejorar las condiciones laborales de los profesionales.
El pistoletazo de salida a esta semana de huelga tuvo lugar ayer en Madrid en la que se convocó una manifestación en la que que acudieron más de 5000 médicos, según la delegación del gobierno y en los que exigió un estatuto médico y facultativo propio, pidiendo la dimisión de la ministra Mónica García.
Reclamación de los médicos:
Los médicos reclaman un Estatuto propio, que reconozca la singularidad de la profesión, así como una mesa de negociación propia donde los problemas que presenta el colectivo no queden diluidos con la realidad y los problemas de otras categorías diferentes.
Asimismo defienden que la jornada semanal sea de 35 horas y que toda actividad que exceda de ese límite sea voluntaria y este mejor retribuida.
El colectivo médico también reclama que haya garantías reales de descansos y conciliación, una clasificación profesional acorde con la formación y responsabilidad que tienen, una regulación justa de la jubilación y el fin de la movilidad forzosa.
Sobre las guardias y los excesos de jornada reclaman que se pague como corresponde a la dureza y complejidad del trabajo que desarrollan.