
Memorias de Idhún es, para muchos lectores, lo mejor escrito por Laura Gallego hasta el momento, y no es por nada. En esta trilogía Laura deja fluir su imaginación y nos transporta a un mundo repleto de magia y criaturas fantásticas, donde existen tres soles y tres lunas que representan a cada uno de los seis dioses del panteón de Idhún.
Un día, tuvo lugar un suceso que cambió la historia de este planeta, pues Ashran, el Nigromante, poseído por los poderes del maligno Séptimo Dios, provocó La Conjunción Astral, que hizo desaparecer a los dragones y trajo de vuelta a Idhún a los sheks, serpientes aladas gigantescas que pretenden adueñarse de este pequeño planeta. Algunos magos de Idhún huyeron a la Tierra, pero ahora son perseguidos, y sólo Jack y Victoria, los dos protagonistas, serán capaces de parar a Kirtash, un asesino despiadado de 17 años que asesina a todos los idhunitas.
Los tres libros de Memorias de Idhún (La Resistencia, Tríada y Panteón) tienen un lenguaje muy asequible para los jóvenes y la historia engancha desde la aparición de Jack en el primer capítulo de La Resistencia. Las descripciones del mundo idhunita y las características de su cultura son muy detalladas para que el lector se pueda imaginar sin margen de error todo lo relacionado con ese mágico planeta.
Laura publicó el primer libro de la trilogía en 2004, pero la primera vez que imaginó Idhún fue a los 15 años, y desde ese momento empezó a desarrollar mentalmente cómo sería la historia, mientras escribía libros como “Finis Mundi” o “La leyenda del rey errante”, que han sido premios Barco de Vapor en 1999 y 2001, respectivamente.
En conclusión, para los que hayáis leído algo de Laura Gallego y para los que no, os aseguro que ningún libro de esta autora os decepcionará, y menos esta trilogía, traducida ya a más de 5 idiomas.
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