Vecinos de la calle Río estallan contra el Ayuntamiento por permitir el acceso de la concentración motera a la Fuente del Rey

Una mezcla de sorpresa, decepción e indignación es lo que se respira entre los residentes del entorno de la Fuente del Rey en Priego de Córdoba. La Asociación de Vecinos de la Calle Río, Fuente del Rey y Aledaños ha emitido un contundente comunicado oficial para denunciar públicamente lo ocurrido este fin de semana, cuando se autorizó el acceso y estacionamiento de decenas de motocicletas de gran cilindrada dentro del propio recinto monumental.

Los vecinos recuerdan que la Fuente del Rey ostenta el título de Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1985, por lo que consideran "incomprensible" que un espacio de máxima protección patrimonial se haya transformado, aunque sea de forma temporal, en un aparcamiento de vehículos a motor.

"No podemos comprender cómo un espacio monumental protegido se convierte en un aparcamiento, con el consecuente peligro de manchas de aceite, combustibles y daños estructurales", lamentan desde el colectivo vecinal.

Promesas incumplidas y daños al pavimento artesanal

El malestar de la asociación es doble, ya que aseguran que el Ayuntamiento de Priego de Córdoba se había comprometido formalmente en anteriores ocasiones a que este tipo de eventos no volverían a ocupar el recinto. "Ayer vimos cómo las promesas cayeron en saco roto", critican, recordando que los propios estatutos del colectivo les obligan a velar por la conservación del patrimonio local.

Además del impacto en el monumento, los vecinos alertan del grave riesgo que corren los elementos artesanales de la Calle Río, cuya remodelación fue inaugurada en abril de 2023. El peso de las motos y sus caballetes amenaza directamente estructuras tan delicadas como la franja sinuosa de empedrado de chino cordobés que simboliza el discurrir del agua y los 139  diseños en blanco y negro integrados en las aceras que rinden homenaje a los caños de la fuente.

Desde el punto de vista turístico, la asociación califica el evento de "perjuicio enorme". Según exponen, la masificación, el ruido y el humo rompieron por completo la estética barroca y la paz que buscan quienes visitan la localidad. "Decenas de visitantes que venían buscando la magia y el sonido del agua se encontraron con un escenario ruidoso y lleno de vehículos", señalan.

Apoyados por imágenes tomadas por los propios residentes que demuestran la gravedad de los hechos, el colectivo ha lanzado una exigencia clara al Consistorio: un compromiso firme y definitivo de que estos actos no volverán a repetirse. El patrimonio de Priego no es un aparcamiento! ¡Cuidemos lo que es de todos!", concluye el comunicado.

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